El viejo año. Tinta 13×20

SONY DSC

El viejo año ya estaba de vuelta de todo. Le dolían las articulaciones y la vida le había vuelto un poco mezquino. Para no oir los gemidos de los pordioseros se ponía villancicos en los auriculares. Como un zapato de charol con la puntera pelada sólo esperaba el final de la fiesta que habian celebrado para recibir a su relevo. Ya era hora, no podía dar un día más. Pero el baile no daba seña de terminar.

Su relevo, como todo lo nuevo, despertaba admiración y deseo. La gente no paraba de hablar de él incluso unos pazguatos se intentaron hacer un autorretrato con sus teléfonos móviles para guardar memoria del momento. Sonrió, esa fiesta ya la disfrutó y ahora esos mismos recuerdos quedaban archivados en viejos archivos que nadie recordaba. Así eran las cosas pero no quiso amargarle al nuevo con consejos manidos. Que se apañara, seguro que lo haría bien.

Arrumbado tras la orquesta escuchó las campanadas que marcaban el comienzo de sus vacaciones y se dispuso a marcharse discretamente del atestado salón. Una niña pequeña le tiró del faldón de su chaqueta y le dió un beso. Le dijo:

  • Muchas gracias, contigo fui feliz.

El viejo sonrió ruborizado, le acarició la mejilla y se marchó con una sensación cálida en el pecho. Ya nunca volvería y sintió que su vida no estaba vacía.

Anuncios

4 comentarios en “El viejo año. Tinta 13×20

  1. Pingback: El viejo año. Tinta 13×20 | La biblioteca de la escuela

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s